Perfeccionista de la imperfección y perfectamente imperfecta,
sé tocar las nubes manteniendo los pies en la tierra,
ser racionalmente alocada y locamente racional,
reírme a carcajadas de mis problemas y llorar de felicidad.
amar incondicionalmente y negarlo rotundamente,
regalar sonrisas a cada minuto y ponerme seria cuando la situación lo exige,
mantener la calma exteriormente y morderme el alma interiormente.
Noche y día, toda en una;
sol y luna en mi persona,
siempre acompañada por esas personas que me dan luz y calor:
mis estrellas.
...gracias, estrellas *




