Mostrando entradas con la etiqueta Poemas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Poemas. Mostrar todas las entradas

lunes, 14 de noviembre de 2011

...intento entenderte *

Hoy he hecho otro gran descubrimiento, Patty de Frutos siempre me sorprende con tanto arte corriendo por sus venas. Precioso poema, bonitas imágenes y claro el mensaje. Comparto totalmente todo lo que en él se dice... 




Intento entenderte como tú te entenderías, pero es que ya nos parecemos al punto de no hacerme falta porque a los dos nos han hecho regalos.

Intento entenderte porque yo también me he meado fuera de la taza, he bostezado con alguna alegría y a mi también me tiemblan las piernas cada primer día. Yo también he llorado miedos, yo también me quedo secretos, yo también te quiero.


Intento entenderte, porque yo también me escondo, también pasé hambre y no se lo dije a mis padres, yo también he hecho daño y mis heridas también sangran, pero tengo una piel de mierda que cicatriza tarde. Yo también... tampoco sé qué hacer y en un segundo me lleno de mierda otra vez y yo también me bloqueo.


Intento entenderte, a pesar de que yo también engañé, lo olvidé, me quedó mucho peor que en mi boceto mental, y cada uno mueve el mundo en su manera circular.


Intento entenderte, porque yo también echo de menos, a la vez que también me abrazo a la presión. Yo también me quedo a cuadros con el ambientazo del mundo. Yo también, madre mía, ¡yo también lanzo sonrisas al aire! porque yo también quiero dejar de huir.


Intento entenderte, porque confío en ti también. Yo también creo en las personas y odio lo de los personajes.


Intento entenderte porque a mí también me balancean la justicia y la suerte, y a mí también me jode este instinto animal aburrido; a mí también me parece un coñazo estar mal pudiendo estar todo en su sitio.


Intento entenderte, porque yo también -y te lo dije- que a mí también me abruma el cúmulo de arte y estoy muerta y pinto sombras. Yo también odio la palabra 'yo' cuando está claro que estamos todos en fila como si fuéramos números que van en hilera, porque a mí también me han colocado en el medio, y la última y la primera. Pero también quiero la felicidad universal y aprender corriendo, y también me jode equivocarme demasiado en esto de entendernos. Todos, en lenguaje universal, concéntricos hacia la espiral, hacia respirar ese instante en el que al menos todos lo intentemos.





Intento entenderte, de verdad que quiero,

...pero con esa actitud, no puedo *

martes, 29 de marzo de 2011

...Señoras y señores, usen protector solar *

"Si pudiera ofrecerles solo un consejo para el futuro sería: usen protector solar. Los científicos han comprobado los beneficios a largo plazo del protector solar mientras que los consejhs que les voy a dar no tienen ninguna base fiable y se basan únicamente en mi experiencia. He aquí mis consejos: 

Disfruta de la fuerza y belleza de tu juventud. No me hagas caso, nunca entenderás la fuerza y belleza de tu juventud hasta que se te haya marchitado. Pero, créeme, dentro de 20 años cuando en fotos te veas a ti mismo comprenderás, de una forma que no puedes comprender ahora, cuántas posibilidades tenías ante ti y lo guapo que eras en realidad. No estás tan gordo como te imaginas.

No te preocupes por el futuro. O preocúpate sabiendo que preocuparse es tan efectivo como tratar de resolver una ecuación de álgebra masticando chicle. Lo que sí es cierto es que los problemas que realmente tienen importancia en la vida son aquellos que nunca pasaron por su mente, de esos que te sorprenden a las cuatro de la tarde de un martes cualquiera.

Todos los días haz algo a lo que le temas. Canta.

No juegues con los sentimientos de los demás. No toleres que la gente juegue con los tuyos. Relájate, no pierdas el tiempo sintiendo celos. A veces se gana y a veces se pierde, la competencia es larga y al final solo compites contra ti mismo.

Recuerda los elogios que recibas, olvida los insultos (pero si consigues hacerlo, dime cómo). 

Guarda tus cartas de amor.
Bota los viejos extractos bancarios.
Estírate.

No te sientas culpable si no sabes muy bien qué quieres de la vida. Las personas más importantes que he conocido no sabían qué hacer con su vida cuando tenían 22 años; es más, algunas de las personas más interesantes que conozco tampoco lo sabían a los 40.

Toma mucho calcio. Cuida tus rodillas, sentirás la falta que te hacen cuando te fallen. 

Quizás te cases, quizás no; quizás tengas hijos, quizás no; quizás te divorcies a los cuarenta, quizás bailes el vals en tu 75º aniversario de bodas. Hagas lo que hagas, no te enorgullezcas ni te critiques demasiado. Siempre optarás por una cosa u otra, como todos los demás.

Disfruta tu cuerpo, aprovéchalo de todas las formas que puedas. No le tengas miedo ni te preocupes de lo que piensen los demás porque es el mejor instrumento que tendrás jamás. Baila, aunque tengas que hacerlo en la sala de tu casa. 

Lee las instrucciones aunque no las sigas. No leas revistas de belleza, para lo único que sirven es para hacerte sentir feo.

Hermano y hermana, juntos lo lograremos. Algún día un espíritu vendrá y te llevará hasta el final...

Yo sé que te han hecho daño, pero yo estaré ahí esperándote. Y estaré ahí solo para ayudarte cada vez que pueda hacerlo.

Aprende a entender a tus padres, será tarde cuando ellos ya no estén. Llévate bien con tus hermanos, son el mejor vínculo con tu pasado y probablemente serán ellos los que te acompañarán en el futuro.

Entiende que los amigos vienen y se van, pero hay un puñado de ellos que debes conservar con mucho cariño. Esfuérzate en no desvincularte de algunos lugares y costumbres porque cuanto más pase el tiempo más necesitarás a las personas que conocistes cuando eras joven.

Vive en alguna ciudad alguna vez, pero múdate antes de que te endurezcas.
Vive en el campo alguna vez, pero múdate antes de que te ablandes.
Viaja.

Acepta algunas verdades ineludibles: los precios siempre subirán, los políticos siempre mentirán y tú también te envejecerás. Y cuando seas viejo añorarás los tiempos cuando eras joven, cuando los precios eran razonables, los políticos eran honestos y los niños respetaban a los mayores. 

Respeta a los mayores.

No esperes que nadie te mantenga, pues tal vez recibas una herencia o tal vez te cases con alguien rico, pero nunca sabrás cuánto durará.

No te hagas demasiadas cosas en el pelo porque cuando tengas 40 años parecerá el de alguien de 85.

Sé cauto con los consejos que recibes y ten paciencia con quienes te los dan. Los consejos son una forma de nostalgia. Dar consejos es una forma de sacar el pasado de la caneca de la basura, limpiarlo, ocultar las partes feas y reciclarlo, dándole más valor del que tiene.

Pero hazme caso en lo del protector solar..."



Este texto no es mío, lo he copiado literalmente de un vídeo que me encanta. Solo quería compartirlo porque, si todos siguiéramos estos pequeños consejos, seríamos tan felices... ¿lo intentamos? :)

martes, 1 de junio de 2010

Els amants (Vicent Andrés Estellés)

Se conocieron en la juventud y rápidamente surgió una bella y salvaje historia de amor. Hoy son ya unos ancianos que prácticamente ni se reconocen en las fotografías en blanco y negro que decoran su salón; atrás quedaron esas tórridas noches, esos ardientes besos robados, esas caricias pícaras. Atrás quedaron, más no lo olvidaron...


No hi havia a València dos amants com nosaltres.
Feroçment ens amàvem del matí a la nit.

Tot ho recorde mentre vas estenent la roba.
Han passat anys, molt anys; han passat moltes coses.



De sobte encara em pren aquell vent o l'amor
i rodolem per terra entre abraços i besos.
No comprenem l'amor com un costum amable,
com un costum pacífic de compliment i teles
(i que ens perdone el cast senyor López-Picó).



Es desperta, de sobte, com un vell huracà,
i ens tomba en terra els dos, ens ajunta, ens empeny.
Jo desitjava, a voltes, un amor educat
i en marxa el tocadiscos, negligentment besant-te,
ara un muscle i després el peço d'una orella.




El nostre amor és un amor brusc i salvatge
i tenim l'enyorança amarga de la terra,
d'anar a rebolcons entre besos i arraps.



Què voleu que hi faça! Elemental, ja ho sé.
Ignorem el Petrarca i ignorem moltes coses.
Les Estances de Riba i les Rimas de Bécquer.



Després, tombats en terra de qualsevol manera,
comprenem que som bàrbars,i que això no deu ser,
que no estem en l'edat, i tot això i allò.

No hi havia a València dos amants com nosaltres,
car d'amants com nosaltres en són parits ben pocs.









No había en Valencia dos amantes como nosotros.
Ferozmente nos amábamos de la mañana a la noche.
Lo recuerdo todo mientras tiendes la ropa.
Han pasado años, muchos años; han pasado muchas cosas.

De pronto aún me atrapa aquel viento o el amor
y rodamos por el suelo entre abrazos y besos.
No comprendemos el amor como una costumbre amable,
como una costumbre pacífica de cumplidos y telas
(y que nos perdone el casto señor López-Picó).


Se despierta, de pronto, como un viejo huracán,
y nos tumba a los dos en el suelo, nos junta, nos empuja.
Yo deseaba, a veces, un amor educado
y el tocadiscos en marcha, negligentemente besándote,
ahora un hombro y después el lóbulo de una oreja.


Nuestro amor es un amor brusco y salvaje,
y tenemos la añoranza amarga de la tierra,
de andar a revolcones entre besos y arañazos.

¡Qué queréis que haga! Elemental, ya lo sé.
Ignoramos a Petrarca e ignoramos muchas cosas.
Las Estancias de Riba y las Rimas de Bécquer.


Después, tumbados en el suelo de cualquier manera,
comprendemos que somos unos bárbaros, y que esto no puede ser,
que no estamos en la edad, y todo esto y aquello.


No había en Valencia dos amantes como nosotros,
porque amantes como nosotros se han parido muy pocos.





A Vicent Andrés Estellés se le amontonaban los sentimientos y estos se agolpaban en sus dedos, resbalando delicadamente en cada uno de estos versos. Poema originalmente en valenciano, que os regalo en ambos idiomas.
























...Tomaos vuestro tiempo y saboread cada palabra,
paso libre a la imaginación, abrid las alas *

miércoles, 14 de abril de 2010

...signo de admiración [ ! ]

Signo de admiración de Capman mezclada con un poema de Daniel Orviz, ¿existe mejor combinación? Por favor, regalaros cinco minutos y disfrutar de esta letra, esta música, este momento. A mí personalmente me encanta y me ha enganchado... ¡es tan sincero, profundo y bonito!



Hay una charco de lágrimas donde veo los tebeos de mi fascinación, y una capa de recreos donde aprendí a caminar. Quedan a mis espaldas y veo tus jadeos en mi cuello. Ser pequeño puede estar tan lejos. Ser pequeño es digno de admiración.


Signo de admiración, te quiero, signo de admiración.Y cierro los ojos, la boca, los miedos, los huesos.



Signo de admiración y abro, vámonos, vámonos a pintar la ciudad de rojo, regalar sonrojos, quitar el cerrojo. Vámonos, vámonos al ascensor parado, al vagón de metro, al mejor momento. Vámonos. Signo de admiración.



Y cierro otra puerta y adiós decepción, signo de admiración.

Y abro otra opción y entra la sangre.

Y cierro otra puerta que abres con la radiografía de mi corazón.


Joder, y eso que aún no te conozco...


¡Quiéreme!

Manifiéstate de súbito. Choquémonos como por arte mágico en el Bukonbski un miércoles. Pidámonos disculpas. Intentemos tirar el muro gélido diciéndonos las cuatro cosas típicas. Invitémonos a bebidas alcohólicas. Escúchame decir cosas estúpidas y ríete. Sorpréndete valorándome como oferta sólida.



Y a partir de ahí, ¡quiéreme!


Acómpañame a mi triste habitáculo. Relajémonos y pongamos música. De pronto, abalancémonos como bestias indómitas. Mordámonos, toquémonos, gritémonos. Permitámonos que todo sea válido. Y sin parar follémonos, follémonos hasta quedar afónicos, follémonos hasta quedar escuálidos.


Y al otro día, ¡quiéreme!


Unamos nuestro caminar errático. Descubramos restaurantes asiáticos. Compartamos películas. Celebremos nuestras onomásticas regalándonos fruslérías simbólicas. Comprémonos un piso. Hipotequésmolo. Llenémoslo con electrodomésticos y regalémosle nueve horas periódicas a trabajos insípidos que permitan rellenar el frigorífico.


Y mientras todo ocurre ¡solo quiéreme!


Continua queriéndome mientras pasan espídicas las décadas. Dejando que nos arrogen al hospital geriátrico. Inválidos, mirándonos sin más fuerza ni diálogo que el eco de nuestras vacías cáscaras.


¡Quiéreme!


Para que pueda decirte cuando vea la sombra de mi lápida ojalá, ojalá como dijo aquel filósofo el tiempo sea cícilico y volvamos reencarnándonos en dos vidas idénticas. Y cuando en el umbral redescubierto de una noche de miércoles pretérita, tras chocarme contigo girándote me digas "Uy, perdóname". Ruego que permita el Dios auténtico que recuerde el futuro de este cántico. Y anticipándolo pueda mirarte directo a los ojos. Y conociéndolo muy bien y sabiendo el devenir de futuras esdrújulas destrozando de un pisotón mi brújula te diga solo "quiéreme"...



Vámonos, vámonos a pintar la ciudad de rojo, regalar sonrojos, quitar el cerrojo a esta puta prisión. Vámonos, vámonos al ascensor parado, al vagón de metro, al mejor momento que encuentre el amor. Vámonos. Signo de admiración.


Y cierro otra puerta y adiós decepción, signo de admiración.
Y abro otra opción y entra la sangre.

Y cierro otra puerta que abres con la radiografía de mi corazón.


...Joder, y eso que me muero de ganas de conocerte *


martes, 29 de diciembre de 2009

Queda prohibido...

Queda prohibido llorar sin aprender,
levantarte un día sin saber que hacer,
tener miedo a tus recuerdos.

Queda prohibido no sonreír a los problemas,
no luchar por lo que quieres,
abandonarlo todo por miedo,
no convertir en realidad tus sueños.

Queda prohibido no demostrar tu amor,
hacer que alguien pague tus deudas y el mal humor.

Queda prohibido dejar a tus amigos,
no intentar comprender lo que vivieron juntos,
llamarles solo cuando los necesitas.

Queda prohibido no ser tú ante la gente,
fingir ante las personas que no te importan,
hacerte el gracioso con tal de que te recuerden,
olvidar a toda la gente que te quiere.


Queda prohibido no hacer las cosas por ti mismo,
tener miedo a la vida y a sus compromisos,
no vivir cada día como si fuera un ultimo suspiro.


Queda prohibido echar a alguien de menos sin alegrarte,
olvidar sus ojos, su risa,
todo porque sus caminos han dejado de abrazarse,
olvidar su pasado y pagarlo con su presente.

Queda prohibido no intentar comprender a las personas,
pensar que sus vidas valen mas que la tuya,
no saber que cada uno tiene su camino y su dicha.


Queda prohibido no crear tu historia,
no tener un momento para la gente que te necesita,
no comprender que lo que la vida te da, también te lo quita.


Queda prohibido no buscar tu felicidad,
no vivir tu vida con una actitud positiva,
no pensar en que podemos ser mejores,
no sentir que sin ti este mundo no sería igual.





Desde el momento en que leí este poema de Alfredo Cuervo Barrero -aunque muchos se lo atribuyen a Pablo Neruda- me impresionó. Es tan profundo, tan positivo, tan optimista... que voy a colgarlos en la puerta de mi habitación para recordarlos cada día y convertir esto en mi filosofía de vida :).



Espero que estéis pasando todos unas felices fiestas junto a los vuestros, y que el gordito se haya portado bien con vosotros.