Mi corazón reconstruido se empeña en palpitar de nuevo,
mi estúpida sonrisa asoma vergonzosa cada día,
y yo... yo me niego a admitir lo evidente.
Tengo miedo de ilusionarme demasiado rápido,
de subir a la nube y perder el control de mis sentimientos,
de caer en picado y hacerme añicos,
en fin, de enamorarme.
Pero sé que es inevitable,
sé que lo haré antes de lo que me gustaría,
sé que perderé el control,
sé que volaré en mi nube de felicidad.
Porque si algo he aprendido es a vivir el momento,
a arriesgar,
a jugar,
y oye... ¿quién sabe? :)
...dice la mitología que los duendes se comen a las hadas *