...nunca sabes cuánto tiempo vas a poder estar con las personas a las que quieres, así que disfrútalas *
Hoy facebook me ha recordado que tal día como hoy en 2010 actualicé mi estado con esta frase. La escuché hace un año en una película. Recuerdo lo mucho que
lloré con esas palabras con las que me sentía tan identificada, recuerdo
tu cara preocupada preguntando qué me pasaba, recuerdo cómo me
consolabas, recuerdo que la peli no fue lo que
esperabas, recuerdo que volvimos
paseando a tu casa, recuerdo que íbamos
fantaseando sobre nuestro futuro cogidos de la mano.
Son solo eso... recuerdos del pasado, palabras que se llevó el viento, promesas olvidadas. Sí, finalmente te fuiste, cambiaste y sufriste un ataque de bipolaridad (por ese orden); sí, lloré, asimilé, superé, pero decepción vino a visitarme (por ese orden también). Pero aún al recordar y al leer la frase sonrío.
Sonrío al recordar aquella época, aquella sonrisa estúpida cada vez que te imaginaba, aquellos besos húmedos, aquel lunar tan especial, aquellas conversaciones, aquellas miradas que decían todo sin palabras, aquellos abrazos... Sonrío porque seguí ese sabio consejo y (te) disfruté a cada momento tanto como pude; ahora sigo disfrutando de quienes lo merecen porque no sé cuánto voy a poder hacerlo.
...Y por eso sonrío *