lunes, 12 de marzo de 2012

...reflexión la vida *

Las personas van y vienen. Algunos suben al tren y viajan junto a nosotros durante un tiempo, otros no llegan ni siquiera a subir y otros, supongo, se quedan para siempre, eternamente. Pero la clave de la felicidad, a mi modo de ver, no es conseguir que todos -o uno- se queden para siempre (¡que no caben en el tren!); sino más bien disfrutar de nuestro viaje, de cada instante, de cada persona y, sobretodo, de nosotros mismos.

Llegados a este punto me pongo a analizar mi situación. Todavía no he encontrado eso que llaman "amor", ¿o sí? Porque... ¿qué es el amor en realidad?

Amor es respetar al otro con sus defectos y virtudes,
amor es dar sin esperar recibir, compartir,
amor es confiar ciegamente,
amor es sentir,
desear,
amar.

Se puede amar tantas cosas, y yo siento amor por tantas cosas... Entonces, yendo un poco más allá. Si disfruto como una enana con mi trabajo, si intento siempre ponerme en el lugar de los demás, si pienso lo que digo, si hago lo que pienso, si vivo como elijo, si sueño, si sonrío. ¿Qué más puedo pedir? Soy feliz :)



...sí, soy feliz * 

1 soplos de aire fresco:

Pain and suffering dijo...

Así se habla! hay que ser feliz con lo que se tiene, para qué más? Ya llegará todo lo que tenga que llegar, mientras tanto, a disfrutar con las pequeñas cosas!
Si eres feliz con tu trabajo y tienes a gente que te quiere, no esperes al amor, llegará sin que lo busques :)

Precisamente la última entrada que publiqué también trata sobre mi vida, parecida a esta jajaja, casualidades :)

Un beso muy grande!

Publicar un comentario