Miedo a cualquier cambio en mi vida,
miedo a estar equivocada,
miedo a ser utilizada,
miedo a no tenerle,
miedo a quererle,
miedo...
No se decide a irse de mi vida, jamás. Surge en el mismo momento en que mis pies se alejan del suelo, en el instante en que empiezo a vivir en un sueño.Entra por los talones y se apodera de mí, hasta llegar al gañote, donde se anudan todos mis sentimientos y no se deciden a seguir adelante.
Y aunque he aprendido a advertir su presencia, todavía no me acostumbro a él.
Lucho con todas mis fuerzas, pero en el fondo soy una cobarde. No me atrevo a hacer nada más por el Miedo; él sabe que me controla, que tiene el poder. Y mientras escribo estas líneas y la pimera lágrima se decide a salir, el Miedo se ríe de mí.

Sé lo que quiero, pero tengo miedo *